Crónicas de viaje

Este relato recibió el cuarto premio en el concurso “Relatos de viaje Moleskin 2017” fallado el 26 de julio en La Coruña, España entre 221 trabajos presentados.

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Viajando por el Pílbara

O la increíble y triste historia de los aborígenes del Pílbara y sus colonizadores desalmados. (Parafraseando a Gabriel García Márquez y su cándida Eréndira). Esta es la historia de los viajes, no de un individuo, sino de miles de personas que cruzaron sus caminos por las áridas regiones del Pílbara australiano, para beneficio de muchos y detrimento de otros.

Estimado lector, te invito a un viaje de cuarenta mil años por el tiempo-espacio de los pueblos aborígenes que llegaron a esta tierra, llamada Pilbara en el Estado de Australia Occidental (Western Australia) y vivieron felices y comieron canguros, goanas, raíces, frutas y pescados hasta que los ingleses aparecieron y se apoderaron de sus tierras y acabaron con sus pueblos y sus vidas.

El Pílbara es una de las nueve regiones de Western Australia, conocida por sus extensos depósitos minerales: hierro, cobre, manganeso, oro, gas natural, sal, litio y otros metales raros. Tiene un área de 507.000 Kmts² y cerca de 40.000 habitantes. su nombre se deriva de la palabra aborigen bilibara que significa tierra seca en el lenguaje Nyamal y Banyjima de los aborígenes.  La región se compone de tres áreas geográficas distintas: el tercio occidental es la costa Roeburne, que tienen la mayor parte de la población, las ciudades y la industria y comercio, el tercio oriental es casi enteramente desértico, escasamente poblado por los pueblos aborígenes. Esta región está separada de las tierras altas del interior incluido la llamada meseta Hamersley que tiene un buen número de pueblos mineros, también tiene las mesetas de Chichester con una serie de quebradas y otros atractivos naturales.

En general el Pílbara es una tierra plana, roja y pedregosa semidesértica, con una hierba espinosa llamada Spinefex, que a veces el viento arranca del suelo y la hace rodar por todas partes, y unos arbustos cortos que no dan sombra para protegerse de temperaturas que en el verano fluctúan entre 35 y 45 grados centígrados, y con una serie de accidentes topográficos muy particulares de inmensas rocas que forman especie de altos relieves hasta de diez y quince metros de altura, que dan la impresión que en una época muy lejana la tierra las parió con inmenso dolor y las amontonó unas sobre otras de cualquier manera y luego las abandonó a su suerte. El Pílbara posee algunas de las rocas más antiguas del mundo, incluyendo los fósiles estromatolitos y rocas de granito con más de tres mil millones de años.

Por toda esta región, en esas rocas, se encuentran petroglíficos hechos por los aborígenes durante miles de años, que nos cuentan su historia desde que llegaron en el principio del tiempo, cuando la tierra era blanda y Minkala, el dios del cielo creó a los primeros espíritus que llamó Marrga para que formara esta tierra separándola del cielo y de los mares. De esta manera, los aborígenes en su jornada migratoria aprendieron a sobrevivir en esta hermosa, agreste y dura tierra de desiertos, desfiladeros, pozos secretos de agua que sólo ellos conocían. Esas rocas se han convertido en verdaderas galerías de arte que nos cuentan la epopeya de los pueblos que vivieron por cuarenta mil años y hoy en día sobreviven difícilmente, por las condiciones impuestas por los gobiernos, las corporaciones y los multimillonarios que se apoderaron de la región del Pílbara australiano.

En enero de 1818, el navegante Phillips Parker King, sale de Sydney, recorre la costa oriental y norte de Australia, luego llega a al archipiélago de Dampier en la costa occidental del país. Este archipiélago es bautizado así por el navegante francés Louis de Frycinet en honor de William Dampier, navegante inglés que inicia su vida de marino como pirata asaltando galeones españoles en el mar Caribe y el Océano Pacífico, circunnavega la tierra tres veces y termina su carrera como naturalista y geógrafo. En uno de sus últimos viajes, recorre y hace el levantamiento cartográfico de la costa del Pílbara en 1699. King retorna a Sydney, informando de sus hallazgos en la costa occidental de Australia.

En 1829, se funda la colonia del rio Swan, que luego va recibir el nombre de Perth y se convierte en el centro administrativo de la costa occidental de Australia. A pesar de estar a más de tres mil kilómetros de Sydney la colonia prospera y en 1861 el gobierno comisiona a Francis Thomas Gregory, explorador y cartógrafo para que visite el Pílbara y rinda un informe sobre las posibilidades económicas de esta región. Él llega al archipiélago de Dampier que es llamado Muruguya por sus habitantes, el pueblo Yaburrara. También hace contacto con los pueblos vecinos Ngarluma, Martuthunira, Kariyarra y Yindjibarndi.

Cuando Gregory regresa a Perth, rinde un informe muy optimista y dice que es una tierra abierta para la colonización, apta para la ganadería, la cría de ovejas, el cultivo de algodón y la explotación de la industria de las perlas.

Los pueblos aborígenes no tenían la menor idea de que la llegada de Gregory a sus tierras significaba la ocupación permanente por los colonizadores. Tomó tiempo para que ellos se dieran cuenta de que, a partir de ese momento, la tierra ya no les pertenecía. Al momento de la llegada de los colonos, los aborígenes australianos vivían en la época del paleolítico superior. Utilizaban herramientas de piedra y conchas marinas, usaban el boomerang y la lanza como arma y como herramienta de pesca, eran recogedores y cazadores. Eran incultos, en el sentido que no habían desarrollado ninguna clase de vivienda que los protegiera de las inclemencias del tiempo, ni habían aprendido a cultivar las plantas y andaban completamente desnudos. En estos primeros encuentros entre los aborígenes y los ingleses, se crearon percepciones raciales que iban a marcar conductas por el resto de sus vidas. Para la gente blanca, los aborígenes eran terriblemente feos, negros, de narices chatas y pelo desgreñado, malolientes e incapaces de ideas abstractas y raciocinio, eran casi “seres humanos”. Para los aborígenes la gente blanca eran los fantasmas desteñidos de sus antepasados y se maravillaban porque creían que sus vestidos eran parte de la piel, también olían feo.

A partir de 1863, empezaron a llegar miles de colonos que habían recibido concesiones del gobierno hasta de 4000 hectáreas, para que iniciaran el desarrollo de la región. La sociedad aborigen estaba intacta, los diferentes pueblos vivían en armonía en toda la región del Pílbara, en especial en el archipiélago de Dampier y zonas aledañas. En los primeros tres años de colonización, la región fue completamente transformada. En una entrada de mar fundaron un puerto que luego llamarían Cossack donde explotarían la industria de las perlas y luego fundaron un pueblo, Roebourne que se convertiría en el centro Administrativo del Pílbara.

Los colonizadores trajeron miles de ovejas y ganado que rápidamente acaban con el poco suelo bueno que existía y empezaron a morirse por falta de agua y buenos pastos porque, para colmo de males las extensas praderas verdes que Gregory vio desde lejos, resultaron ser interminables llanos desérticos de espinifex la hierba espinosa que cubre toda la extensión del desierto de la región y que los animales no podían digerir. Pronto tuvieron que irse en búsqueda de mejores y lejanas tierras próximas a algún rio. Repentinamente, los aborígenes que no tenían dentro de su cultura el concepto de trabajo, se ven sometidos al estado de esclavitud, y son llevados a la fuerza a las fincas ganaderas, unos como mano de obra gratis, niños y mujeres como sirvientes y otros a trabajar como buceadores en la industria de las perlas en Cossack y las costas del norte de la región. A quienes se niegan a trabajar se los llevan encadenados para las cárceles de Roeburne y la remota isla Rottnest. Al mismo tiempo que los pueblos aborígenes y su cultura es destruida por la separación de sus integrantes que son llevados a diferentes sitios a trabajar forzosamente, una epidemia de viruela diezma al pueblo Yaburara. Para los aborígenes estos fueron eventos catastróficos que redujeron enormemente la población.

Reducidos en número, despojados de sus tierras, diezmados por enfermedades desconocidas, los aborígenes no tienen más alternativa que mendigar o robar. Y así llegan de noche a las fincas de los blancos a robar harina o un pedazo de pan, los más atrevidos a coger un ternero o una oveja para alimentar a su familia. Para agravar más la situación, los colonos empiezan a tomar por la fuerza sus mujeres.  Esto da principio al episodio de persecución y castigo que termina con la muerte de un buen número de aborígenes. En febrero de 1868 ocurre un hecho que casi termina por destruir por completo una cultura que había sobrevivido por miles de años y nos había dejado su historia en los petroglíficos de la península de Dampier.

Este hecho se inicia con un incidente de poca monta. Un hombre de la tribu Yaburrara roba un poco de harina y otras cosas menores de un bote que está sacando perlas en la bahía de Nickol. El 30 de enero el policía William Griffits, que anda buscando a otro aborigen que también ha cometido un robo de harina, sale desde Roeburne en compañía de su guía aborigen “Peter” y el marinero George Breem en búsqueda de los culpables, todos ellos van armados. Después de seis días, Grffits encuentra al primer culpable del robo de harina, su nombre es “Coolyeberry”. Le pone una cadena alrededor del cuello y lo amarra a un árbol. En la noche del 6 de febrero, Griffits y sus acompañantes y el perlero Jermin acampan en las orillas de la bahía Nickol; muy próximos a ellos varios miembros del pueblo Yaburrara que están disgustados por la captura del aborigen, discuten acaloradamente que hacer con los blancos. Un menor del grupo de nombre Jack, que da declaración más tarde, escucha cuando los aborígenes acuerdan matar a Griffits y sus acompañantes. Dicho joven se retira con las mujeres del grupo y los niños y acampan en otro sitio alejados de los hombres.

En la madrugada, los aborígenes sueltan a Coolyeberry y matan a lanzazos al policía y sus acompañantes. El perlero Jermin se escapa y esa fue la última vez que se supo de él. Temprano en la mañana otros dos jóvenes nativos le cuentan a otro perlero, Henry Davis lo que ha acontecido. Éste va inmediatamente al sitio y encuentra los cadáveres, los cubre y cuestiona a Jack quien le da la identidad de los asesinos. Davis va a Roeburne, le cuenta lo que ha ocurrido a Horace Sholl, cuyo padre había sido gobernador del pueblo. Rápidamente se arma una partida con personas del pueblo, se envían varios en plan de seguimiento y reconocimiento del terreno, al llegar al sitio de la tragedia, encuentran los cuerpos en estado de descomposición, los envuelven en las velas de algunos botes y se los llevan para Roeburne para darles cristiana sepultura. Siendo informados que los asesinos se han ido para las islas cerca de Muruyuga o sea el archipiélago de Dampier

Sholl envía una partida a caballo al mando de Alexander McRae y otra al mando de John Withnell por barco hacia el archipiélago. Después de dos días de viaje, las partidas se encuentran en una pequeña bahía llamada Hearson’s Cove, al no encontrar a nadie, se vuelven a separar y viajan a las islas más al sur, donde al anochecer detectan hogueras prendidas por los aborígenes. Esa noche, planean el ataque y en la madrugada sin saber si allí están los asesinos, empiezan a dispararles, matando e hiriendo a varios, otros huyen despavoridos buscando refugio en los manglares y otras pequeñas islas. Withnell ordena a sus hombres a seguir la cacería y acabar con ellos para castigar sus fechorías y silenciarlos. La persecución continúa y en otra isla encuentran a un grupo de aborígenes que también son masacrados. Más tarde ven a otros aborígenes que tratan de escapar en canoas y los alcanzan en un pequeño puerto llamado “Flying Foam Harbour” y acaban con ellos. Luego el 20 de febrero encuentran otros nativos en una isla más al norte y también los asesinan. Durante los meses siguientes esa partida sigue la cacería de aborígenes, hasta que en junio Sholl informa al gobierno que los aborígenes han sido silenciados y no crearán más problemas. Cuantos aborígenes fueron masacrados nunca se sabrá. Para la historia, unos monumentos de piedras verticales recuerdan para la posteridad la llamada “Flying Foam Massacre”.

Un año más tarde un colono, William Taylor, preocupado por el tratamiento que se les daba a los aborígenes, escribe al secretario de la Colonia informándole que los integrantes de la expedición de Sholl habían cometido los más cobardes y diabólicos actos en Marujuga, matando hombres, mujeres y niños aborígenes. Igualmente le informaba que la suerte de Griffits había ocurrido porque él secuestraba y violaba mujeres aborígenes y esa había sido la verdadera causa por la cual los aborígenes los habían matado a él y sus acompañantes.

A partir de esa fecha, los pueblos aborígenes son subyugados, esclavizados, desposeídos de sus tierras, desplazados a cientos de kilómetros de sus sitios tribales habituales. Para hacer más triste su situación, al tratar de civilizarlos, convertirlos al cristianismo y protegerlos, les hacen perder su identidad y sus lenguajes reduciéndolos a las más completa miseria espiritual y corporal. Encima de ello, son diezmados con enfermedades que no conocían y enviciados al alcohol. Finalmente, los pueblos aborígenes son llevados a reservas en Roeburne y sus alrededores.

Llevados a trabajar forzosamente en la industria de las perlas, las haciendas ganaderas y ovejeras, cuando tratan de rebelarse o reclamar sus tierras son asesinados sin ninguna contemplación. Al menor reclamo y provocación de un aborigen, es condenado a la horca. Sin embargo, a lo largo de todos estos años, hasta principio del siglo veinte, ningún colono fue castigado por matar aborígenes. Algunos colonos humanitarios y religiosos que se quejaron por esta situación eran obligados a marcharse de la región. Para los años 20s del siglo pasado, el gobierno con el deseo equivocado de culturizar a los aborígenes, ordena la separación de los niños para enviarlos a misiones religiosas a miles de kilómetros con el triste resultado de desmembrar sus pueblos y convertirlos en sirvientes y mano de obra barata. Esta es la que hoy en día llamamos “La generación robada”.

Así trascurre las vidas de colonos y aborígenes en la región del Pílbara. Cientos de exploradores y geólogos se aventuraron a entrar al interior de la región, muchos de ellos perecieron en este empeño y otros al regresar a los pueblos hablaban de grandes yacimientos de mineral de hierro. Al principio, el gobierno de Western Australia no permitió la explotación de estas minas por estar demasiado alejadas y ser muy alto el costo de extraer el mineral, incluso cuando los mercados por el hierro y las nuevas tecnologías llegaron, y el gobierno del Estado pensó en explotar estas minas, el Gobierno Federal de Australia impuso un embargo en 1938 en la extracción y exportación de hierro temeroso del desarrollo de la industria bélica en Japón.

En 1909, nace un niño en Perth, Langley Frederick George “Lang” Hancock, en el seno de una de las familias más ricas del estado. Su familia tiene grandes estaciones ganaderas en el Pílbara.  Estudia en Perth y luego, muy joven, se va para la estación familiar en Ashburton Downs y luego a gerenciar Mulga Downs, cuando su padre George compra esa estación ganadera. Desde muy joven Lang tiene la afición de la búsqueda de minerales y descubre yacimientos de asbestos en 1934, en Wittenoom Gorge, que explota con la compañía Australian Blue Asbestos y luego vende a la corporación CSR Limited. 

En 1935 se casa con Susette Maley, una atractiva joven rubia a quien lleva a vivir a Mulga Down por muchos años. Cansada de vivir en esa tierra desértica y lejana, ella decide separarse amigablemente y se regresa para Perth. En 1947 Hancock se casa con su segunda mujer Hope Margaret Nicholas, la madre de su única hija Gina Rinehart. Permanecen casados por 35 años hasta que Hope muere de 66 años.

El 16 de noviembre de 1952, Lang Hancock dice que ha descubierto el depósito de mineral de hierro más grande del mundo. Él cuenta que iba viajando en un avión con su mujer Hope desde Nunyerry para Perth, cuando fueron forzados a volar muy bajo por el mal tiempo y nubes bajas, a lo largo del cañón del rio Turner. Mirando a las paredes del cañón por el que volaban, observó que eran de hierro sólido, hecho que le fue confirmado por las inmensas manchas de óxido de hierro que tenían. Lang regresó al área muchas veces acompañados de geólogos, y un día siguieron el rastro de hierro por 112 kilómetros. Ese día Lang Hancock supo que había descubierto reservas de mineral de hierro tan grandes que podría suplir a todo el mundo.

Hancock inicia una furiosa y larga campaña a través de la prensa y abogados, hace donaciones a los políticos de todos los partidos, hasta que, finalmente el Gobierno Federal y del Estado, levantan el embargo a la explotación del mineral de hierro y un día, en 1961, con bombos y platillos, pudo revelar su descubrimiento y establecer sus derechos para explotar las extensas minas de hierro que él bautiza con el nombre de “Hope Downs” en honor a su mujer. A mitad de los años 60s, Lang hace una sociedad con Peter Wright y hace un trato con la Corporación minera Rio Tinto para que explote las minas que descubrió. Lo que sigue es como un sueño, se convierte en uno de los hombres más ricos de Australia y el mundo.

Para esta misma época, también ocurren otros hechos, los aborígenes con la ayuda de activistas humanitarios y políticos inician el reclamo de las tierras usurpadas por el gobierno y los colonos, y los derechos como personas que se les han negado. Hancock que no ve con simpatía los reclamos y menosprecia a los aborígenes hace una declaración pública en la televisión, “Aquellos que no son buenos ni con ellos mismos y no pueden aceptar los hechos, incluyendo todos los bastardos de media casta, que sólo esperan recoger sus cheques del Seguro Social; si yo pudiera, les pondría una droga en el suministro de agua para hacerlos infértiles y así, se acabarían los problemas con esa gente”.

En 1983, el año en que murió Hope, su hija Gina le consiguió una empleada del servicio para que le acompañara y manejara la casa. Rose Lacson, recién llegada de las Filipinas. Como en un cuento de hadas, ella que era 30 años más joven que Lang, lo conquistó con sus encantos femeninos y, a pesar de la furia de Gina, se casaron el 6 de julio de 1985. Fue un matrimonio tumultuoso en el cual Rose le hace comprar grandes bienes inmuebles en todas las ciudades de Australia. En Perth construye una gigantesca casa que llaman “Prix d’amour” para vivir en medio de grandes lujos y finalmente Lang muere en 1992. En un poco menos de tres meses más tarde Rose, se casa con William Porteous un amigo de muchos años de Lang Hancock. Después de una batalla por los millones de Lang, Gina llega a un acuerdo con Rose, que le asegura su futuro y la pobre y sufrida Gina se convierte en la mujer más rica del mundo. Hoy en día tiene una batalla legal con sus hijos que le reclaman acceso al fondo monetario que el abuelo les dejó y Gina maneja con mano férrea.  

Cuando Hancock hace el trato con Rio Tinto, ocurre una verdadera revolución industrial en el Pílbara. Llegan a la región nuevas corporaciones mineras, se construye la gigantesca infraestructura necesaria, líneas férreas y ferrocarriles que transportan el mineral de hierro desde las minas hasta los puertos las 24 horas del día, facilidades portuarias para cargar los barcos que llevan los minerales a todas partes del mundo, especialmente Corea, Japón y China. En el espacio de cinco años se establecen nuevos pueblos para alojar los miles de trabajadores que se necesitan; Dampier y Tom Price en 1965, Karratha 1968, Newman 1969 y Wickham 1970. Port Hedland se establece como el más importante puerto para la exportación de los minerales del Pílbara. Tambien surgen los pueblos Marble Bar, Onslow, Paraburdoo y Nullagine.

Todo este desarrollo favorece muy poco a los aborígenes. Sus pueblos diezmados, alcoholizados y sin recursos viven en reservas, en Roeburne, Whickham y regiones alejadas de los centros urbanos, persisten en su lucha por las tierras que les pertenecen, hasta que la Corte suprema de Australia falla en su favor, el llamado “Título Nativo” y les otorga el derecho a sus tierras en el famoso caso “Mabo” en 1992 y “Wik” 1996. Con el poder que reciben, las grandes corporaciones mineras se ven obligadas a negociar con los aborígenes y ellos reciben millonarias compensaciones, convirtiéndose en socios en la explotación de los recursos minerales. Sin embargo, muchas de las corporaciones aborígenesson manipuladas por las grandes corporaciones, forzándolas a llegar a acuerdos desventajosos para la causa de los aborígenes. Con la llegada de nuevas tecnologías y medios de comunicación masivas, las nuevas generaciones de aborígenes son absorbidas por la vida moderna olvidando su cultura y sus lenguajes. En el año 2004, la Corte Federal determina que el titulo nativo sobre la península de Dampier ha sido extinguido.  

En el año 2008, la Corporación aborigen Juluwarlu trabaja con un grupo de antropólogos para que rescaten para la posteridad la mitología, cultura, lenguaje, ceremonias y leyes ancestrales del pueblo Yindjibarndi. Mientras tanto en la Península de Dampier antes conocida como “Muruguya” por sus originales habitantes los pueblos Yaburrara, Ngarluma y Martuthunira; las gigantescas plantas de gas natural de Karratha, operada por la Corporación Woodside y la planta de nitratos de amonia que produce potentes explosivos y fertilizantes, ambas entidades localizadas a menos de un kilómetro donde ocurrió la masacre de los aborígenes en 1868 y donde están los promontorios rocosos que contienen los petroglíficos más importantes que los aborígenes hicieron durante cuarenta mil años, producen emanaciones gaseosas que combinadas con las lluvias, están destruyendo estas magníficas obras de arte que van a desaparecer por el desarrollo industrial de la región. Como si esto fuera poco, vándalos ignorantes y racistas, entran a estos sitios sacros para los aborígenes y están destruyendo con cinceles y taladros muchas de estas hermosas obras de arte de miles de años.

En la actualidad, las siguientes empresas explotan las riquezas minerales del Pílbara: B. H. Billiton, Grupo Metales Fortescue, Rio Tinto, Atlas Irons, Moly Mines, Pílbara Minerales. Se calcula que las reservas de mineral de hierro que fueron calculadas en 1960 en 24 billones de toneladas, se agotarán en 50 o 60 años y para ese entonces, también es muy posible que los pueblos aborígenes que vivieron en esta región por miles de años y nos dejaron su legado artístico, desaparezcan de la faz de la tierra en sólo doscientos años de contacto con la raza blanca, al cruzarse en sus caminos por las áridas y desoladas tierras del Pílbara australiano.

Bibliografía: From the edge – Australia’s lost histories

                      Mark McKena – 2016

                      Australian Government

                      Australian Research Council

 

                      Exploring Yindjibarndi Country

                      Juluwarlu Aboriginal Corporation

                      October 2008

 

Otras lecturas

                      www.langhancock

                      www.ginarinehart

                      www.pilbarawesternaustralia

 

Humberto Hincapié H.

Kariong, marzo del 2017  

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Recientemente tuve la oportunidad de viajar a China en compañía de mi hija y recorrer varias de sus regiones y ciudades. El viaje ha sido una verdadera sorpresa, porque nos hemos encontrado con un país que, sin equivocación alguna, en muy pocos años va a convertirse en la primera potencia mundial. Durante las dos últimas décadas el gobierno chino se ha abierto al mundo y permitiendo el ingreso de capital extranjero, principalmente de Alemania, Francia, España, Italia y Estados Unidos ha desarrollado de una manera asombrosa la propiedad raíz, las obras de infraestructura, las carreteras, el parque automotor, la creación de gigantescas ciudadelas industriales que exportan a todo el mundo, y de paso han mejorado considerablemente el nivel de vida de las personas que viven en estas gigantescas metrópolis.

 

Llama la atención del visitante el impresionante desarrollo de la arquitectura en ciudades como Beijing, Xian y Shanghai. Nuevas líneas que se apartan del rectángulo, para crear verdaderas obras de arte que combinan el círculo, la parábola y el triángulo para crear ciudades futuristas que crean una impresión espacial que impacta a los miles de turistas locales y extranjeros. Igualmente, la enorme cantidad de distribuidores viales con desafiantes diseños que agilizan el tránsito en las grandes ciudades.

 

El motivo principal de nuestro viaje fue el de conocer los diferentes tesoros arqueológicos, monumentos, palacios y templos que durante muchos años y a través de la lectura inspiraron nuestra imaginación y se convirtieron en cosas con las que sólo se podían soñar. Al realizar este viaje hemos visto con nuestros propios ojos la riqueza cultural, espiritual y artística del pueblo chino y la magnificencia de las obras que las diferentes dinastías que rigieron los destinos de este pueblo crearon desde los años 1600 AC.

 

El primer sitio que visitamos en Beijing fue La Ciudad prohibida. Fabuloso conjunto de palacios y viviendas de los emperadores de la dinastía Ming que gobernaron China por cerca de 500 años hasta 1920. La ciudad prohibida fue terminada en 1420. El sitio es de una increíble belleza arquitectónica y artística adornada con jardines y árboles centenarios que producen un sentimiento de admiración y respeto por quienes crearon esta magnífica construcción, que indiscutiblemente es un legado para la humanidad.

 

Al salir de esta ciudadela, se encuentra uno con la magnífica Plaza Tian’an Mén, el espacio abierto más grande del mundo, rodeado de los edificios donde el Comité Central del Partido rige los destinos de la nación, los diferentes ministerios y el mausoleo de Mao, flanqueado por los monumentos que celebran la revolución.

 

Luego conocimos el Palacio de Verano de los emperadores a unos treinta kilómetros de Beijing, sitio donde los emperadores pasaban sus vacaciones en los calurosos días de verano. Este complejo habitacional está construido alrededor de un lago y está coronado por un templo budista. Posteriormente visitamos las tumbas de los emperadores. De las trece tumbas que se encuentran en un área de 40 km. cuadrados, sólo una ha sido excavada y abierta al público.

 

Al día siguiente visitamos la imponente Muralla China, recientemente declarada una de las maravillas del mundo. La verdad es que esta gigantesca obra de ingeniería que se pierde en la distancia coronando las empinadas montañas, deja a los visitantes sin palabras para describirla.

 

Nuestro avión nos condujo luego a Xian, donde tuvimos la oportunidad de visitar las tres galerías que contienen los famosos guerreros de terracota, el mayor descubrimiento arqueológico del siglo XX. En el hall de entrada tuvimos oportunidad de conocer el campesino que haciendo un aljibe, descubrió esta maravilla, incluso nos autografió el libro que compramos. Recorrimos las galerías contemplando con asombro y respeto los ejércitos de terracota. La verdad es que nos sentimos apabullados de ver con nuestros propios ojos esta monumental obra que tomó 36 años y necesitó de miles de seres humanos para ser construida, todo para satisfacer el deseo del emperador Qin Chi Huangdi que en su temor por el más allá, esperaba que este ejército lo defendiera en la otra vida. La tercera galería todavía no ha sido excavada, esperando los arqueólogos tener la tecnología que impida que las estatuas pierdan los colores originales, caso que ocurrió con las dos galerías excavadas donde las estatuas perdieron sus colores originales al ser expuestos al medio ambiente. Muy próxima a las galerías hay una colina hecha a mano donde está la tumba del emperador y sus 40 concubinas, área que tampoco ha sido excavada todavía.

 

Cerca de Xian se encuentra una villa del neolítico llamada Bampo, descubierta cuando se excavaban los cimientos para construir una planta eléctrica. Hoy en este lugar se encuentra un hermoso y bien diseñado museo que cubre toda el área y los visitantes pueden contemplar como  vivía un pueblo chino 6000 años atrás.

 

Viajamos luego a Wuhan y de esta ciudad salimos por carretera en un recorrido de 450 kilómetros al puerto fluvial de Yichang. A lo largo de la autopista, pudimos ver los cultivos de arroz, lotos y maíz en los cuales trabajan los campesinos manualmente y sólo se ayudan con los búfalos para preparar el terreno. En ningún momento se ve agricultura mecanizada y ésta es la forma como han trabajado por generaciones. Una de las razones válidas de esta agricultura primitiva es el empleo masivo de los campesinos. También pudimos observar este fenómeno en las ciudades grandes donde las obras viales se hacen en gran parte a pala y pico y el aseo de las calles y el cuidado de los parques utilizan una enorme cantidad de personas.

 

En Yichang abordamos el lujoso barco “Century Star” para iniciar nuestro crucero de 640 kilómetros por el río Yangtzé, el tercer río más largo del mundo, después del Nilo y el Amazonas. El crucero pasa tres cadenas de montañas que cierran el río con impresionantes acantilados y formaciones extrañas que la erosión ha producido por miles de años. A las dos horas pasamos la primeras, “Xiling gorge”. Unas pocas horas después, nos encontramos con la famosa represa llamada “The Three Gorges Dam”. Gigantesca y discutida obra de ingeniería de 2300 mtrs. de ancho y 180 mtrs. de altura, con 26 generadores de electricidad que suplen las necesidades de China en un radio de 1000 Km. y a la vez sirve para controlar el flujo del río y evitar las inundaciones de las áreas bajas. Un sistema de exclusas subió nuestro crucero 160 mts. para continuar nuestro viaje. Se espera que el nivel final de la represa de 175 mtrs. se alcance en el año 2009 y a lo largo del recorrido se puede observar la enorme cantidad de pueblos nuevos que el gobierno ha construido para reemplazar los cientos de pueblos que fueron sumergidos por las aguas de la represa.

 

El segundo día pasamos el llamado “Wu gorge” y luego en barcos más pequeños y champanes hicimos un recorrido por un río tributario donde se ven montañas que caen verticalmente sobre el río. En algunas de estas formaciones, se aprecian cavidades que contienen ataúdes que nadie sabe quien, cómo y cuando fueron colocadas en esos sitios que son prácticamente inaccesibles. Al atardecer pasamos el último gorge llamado “Qutang”

 

El día siguiente y en medio de fuerte lluvia, visitamos un pueblo fantasma en la cima de una colina a la que se sube por cable aéreo. Allí visitamos un templo budista y una pagoda. En las horas de la noche tuvimos la cena de despedida y a la media noche el barco atracó en la ciudad de Chongqing. A las ocho de la mañana desembarcamos y durante el día recorrimos la ciudad, parando en un hermoso parque, visitando la llamada “Custom House” y luego el llamado Hall del pueblo, quizás el Town Hall más espectacular del mundo por su impresionante estilo arquitectónico. Es un edificio fuera de serie.

 

En las horas de la noche tomamos el avión que nos condujo a Guilin. Arribamos a la media noche y al levantarnos nos encontramos con una moderna y bonita ciudad, construida en medio de cuatro lagos y cruzada por el río Li. Extrañas montañas llamadas “Karst” enmarcan el panorama. En un área de 160 x 60 klmts. la naturaleza ha formado durante millones de años uno de los paisajes más espectaculares del mundo, que ha sido permanente fuente de inspiración de los grandes pintores clásicos chinos. Recorrimos sus parques en la ciudad y al otro día, tomamos un crucero de cuatro horas por el río, disfrutando del panorama enmarcado por estas raras montañas cuya altura fluctúa entre 40 y 180 mtrs. de altura.

             

Finalmente viajamos a Suzhou donde tuvimos oportunidad de visitar los hermosos jardines que las personas pudientes de generaciones idas, crearon para su contemplación y deleite en compañía de sus amadas. Igualmente pudimos recorrer el pueblo viejo a lo largo de los hermosos y estrechos canales en los que está construido.

 

Al llegar al término de nuestra correría, arribamos a Shanghai al oscurecer y pudimos deleitarnos contemplando una de las ciudades más modernas y hermosas del mundo desde el punto de vista arquitectónico. Al recorrer esta ciudad puede apreciarse en el área conocida como El Bund, el encuentro de la influencia inglesa y francesa de los años 1800 y la vibrante y dinámica nueva ciudad que no tiene rival por su colorido y extraordinarias líneas futuristas.

 

Este viaje ha sido una gran experiencia, hemos visto un país pujante, que a pesar de sus muchos problemas y de la gigantesca población (1.3 billones), ha logrado que ésta sienta amor por su patria y viva en paz y armonía. Un país donde sus habitantes sacan el tiempo para reunirse con sus familiares y amigos al atardecer en parques y rotondas para conversar, bailar, cantar y practicar su gimnasia (Tai-Chi). Fue este quizás el detalle que más nos llamó la atención, ver cada día en todas las ciudades que visitamos esa hermosa forma de vida comunitaria del pueblo chino.

 

Vale la pena mencionar la variada y rica cocina de cada región, que regala a las personas con deliciosos platos fruto de muchos años de desarrollo del ingenioso arte de la culinaria china.

 

No quiero terminar esta crónica sin mencionar la polución ambiental. Los ríos y el aire están seriamente contaminados. Sin temor puedo afirmar que los niños de Beijing y Shanghai no conocen un cielo azul ni tampoco las estrellas. Una espesa neblina hace que la visibilidad en estas ciudades sea de unos 500 metros, más allá todo se pierde en la bruma. Enorme trabajo espera a China para solucionar este problema, que es sin duda alguna también un problema para el resto del mundo.     

Después de muchos años, he regresado a Medellín, la ciudad de la eterna primavera, de los paisas de raca mandaca, echados pa delante, orgullosos de su ciudad y con un espíritu cívico que envidian no solo las demás ciudades de Colombia, si no del mundo entero.

Medellín superó la negra etapa del infame Pablo Escobar y decidió convertirse en un modelo para el país, con un plan urbanístico sin precedentes que armonizó el enorme crecimiento de la ciudad, con un sistema de transporte ligero, el Metro, que inició operaciones en 1995. Cruza la ciudad de sur a norte siguiendo el curso del rio Medellín y dos Metro cables, uno al norte que sube hacia las montañas de oriente y otro al sur que sube a las montañas del occidente de la ciudad. También cuenta con una escalera eléctrica, quizás la más larga del mundo que sirve a los habitantes de la comuna trece, una de las áreas más pobres de la ciudad y construida en una zona tan pendiente que no tenía posibilidad alguna de tener servicio de transporte público. Esta escalera tiene 420 metros de longitud, está construida en seis secciones y economiza una enorme cantidad de tiempo a los doce mil habitantes de la comuna. Este desarrollo en el sistema de transporte ha sido la solución perfecta para movilizar miles de personas cada día, por toda la extensión del Valle de Aburrá y las montañas que la rodean. Para complementar este plan del gobierno, se han construido una serie de edificios públicos tales como hospitales, bibliotecas, salas comunales con diseños arquitectónicos revolucionarios y líneas que desafían lo convencional y que armonizan con los espacios verdes que se han creado dentro y fuera de la ciudad y que han convertido a Medellín en un magneto que atrae miles de turistas de todas partes de Colombia y el exterior.

Es por esta razón que la ciudad de la eterna primavera fue elegida como la ciudad más innovadora del mundo en el mes de febrero del 2013, compitiendo con 200 ciudades del mundo y después de ser declarada finalista superando a Nueva York y Tel Aviv. ¡Tienen los paisas y tenemos todos los colombianos algo de que sentirnos orgullosos!

Con un grupo de amigos y familiares tomamos el Metro en la estación de Envigado en el sur de la ciudad, Sorprende el orden y comportamiento de los usuarios, el aseo impecable y los cómodos vagones. En los rostros de los pasajeros está la sonrisa inmediata, los buenos días y la satisfacción con el servicio. Rápidamente pasamos el centro de la ciudad con su diversidad de edificios nuevos y antiguos, sus diferentes atracciones, el Jardín Botánico, el Parque Explora, el Observatorio Astronómico hasta que finalmente llegamos a nuestro destino parcial, la estación Acevedo.

Al salir, subimos unos cuántos escalones y entramos a la estación del Metro cable que fue inaugurado en el año 2004 y fue una bendición y la perfecta solución de transporte para los miles de personas que viven en los barrios al noreste de Medellín que en años pasados se caracterizaron por ser una de las comunas más violentas de la ciudad y que han sufrido un cambio radical con la creación de  parques y diversos edificios tales como gimnasios, bibliotecas, salones comunitarios al servicio de la población, que han servido para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y reducir los índices de criminalidad del sector.

Después de seguir una fila ordenada, subimos a una de las modernas góndolas del metro cable, iniciando una empinada subida hacia la estación de Santo Domingo Sabio. Nuestra góndola flota suave y silenciosamente sobre los barrios de la comuna, calles limpias, zonas de recreación, carros que suben y bajan por las empinadas calles que serpentean bordeando las casas. Al mirar hacia arriba me sorprenden tres enormes moles que desde la distancia parecen rocas negruzcas y que al aproximarnos nos damos cuenta que son tres edificios salidos de la mente febril de un colombiano joven, Giancarlo Mazzati, que regala a esta comuna de gente pobre una de las creaciones más originales de la arquitectura de recientes años en el mundo: La Biblioteca España. Este atrevido diseño de inspiración cubista en granito negro y ventanales de líneas diagonales no convencionales, recibe el premio en la VI Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo, Lisboa 2008.

 Hemos llegado a la estación final del metro cable. Nos apeamos y caminamos hacia otro cable aéreo que nos va a llevar al Parque Arví, nuestro destino final. Esta vez el trayecto es horizontal, flotamos sobre el bosque húmedo del parque y después de recorrer 4700 metros, llegamos al Tambo. Medellín está a una altura de 1500 metros sobre el nivel del mar y ahora en el tope de las montañas nos encontramos a 2600 metros. Al salir de la estación nos da la bienvenida un pequeño mercado donde los campesinos del área ofrecen sus productos con una sonrisa, frutas, verduras, un café caliente, sus artesanías. Al pasar el mercado nos encontramos con el centro de información del parque donde un grupo de voluntarios nos dan información completa sobre la fauna y la flora de las 1700 hectáreas del parque, igualmente nos cuentan la historia del conquistador Jorge Robledo quien en 1541 exploró esta región en la búsqueda de la tierra prometida, quizás el valle de Aburrá, encontrando caminos amplios hechos por los indígenas que habitaron estas tierras antes de la llegada de los españoles.

“Arví fue la búsqueda de un valle, de un altiplano, de una conquista y un encuentro. Arví es la historia por descubrir de un pasado sin contar y un presente transformado. Arví es un recuerdo de conquistadores, de conquistados, de viajes, de crónicas, de hallazgos. Arví es un viaje al pasado, a otros tiempos, a lo de antaño.

Arví es un territorio de la memoria, de huellas imborrables, de transeúntes invisibles, de caminos empedrados terrazas levantadas. Patrimonio innegable de todos. Patrimonio natural por la naturaleza de sus bosques, del tejido de agua que la entrama, los ojos de sal que esconden entre si un pasado grabado en tiestos y vestigios de otros. Un territorio de oro, sal, piedras blancas y campos verdes queriendo contar historias. Un patrimonio colectivo de bosques nativos, especies silvestres, plantaciones artificiales, artistas con flores y piedras nobles que aún permanecen”     

El parque Arví está compuesto por cinco núcleos localizados entre las veredas de Piedra Gorda, Mazo y Piedras Blancas, en el corregimiento de Santa Elena, al oriente de Medellín, a 18 kilómetros de Medellín.

Núcleo del Tambo. Es el sitio de entrada, donde está localizada la estación del cable y el mercado.

Núcleo de Comfenalco. Está ubicado en los alrededores de la represa Piedras Blancas. Es rico en bosques nativos y allí se encuentra localizado el Hotel Piedras Blancas. Tiene un museo entomológico, alquiler de botes y zona de pesca, zona de picnic y camping.

Núcleo Confama. Area desarrollada por la Caja de Compensación Familiar, conserva huellas de los distintos grupos humanos y étnicos que se asentaron en el territorio por varios siglos. Tiene sala de cine, juegos y actividades de aventuras entre los árboles.

Núcleo de Mazo. En este núcleo se centra la actividad del municipio de Medellín hacia los pobladores. En el se encuentra el mercado Arví, el centro de Desarrollo Empresarial, escuela de Artes y Oficios, escuela de música y escuela gastronómica.

Núcleo de la Laguna. Ubicado en un sitio estratégico, donde se hace tangible el límite de lo urbano y lo rural. En este espacio se encuentran miradores naturales hacia el valle de Aburrá, desde donde se puede apreciar en toda su extensión la ciudad de Medellín, con sus miles de edificios que se elevan hacia las nubes en el valle y los centenares de barrios pobres que conquistan las agrestes montañas que rodean la ciudad.

Otra de las actividades que se puede hacer son las caminatas. Hay cuatro senderos en el parque con diferentes duraciones. Es indispensable ir con uno de los guías voluntarios, ya que es muy fácil perderse en el bosque. Nosotros tomamos la más corta que tiene una duración de dos horas. Es una caminata moderada, que se inicia con una pendiente ligera y luego desciende hasta llegar a un pequeño caserío donde encontramos dos muy buenos restaurantes que nos reciben al terminar la caminata con un formidable menú típico que nos permite escoger entre fríjoles con chicharrón, sancocho de gallina, bandeja paisa, o un buen plato de mondongo. Mientras almorzábamos, observamos que baja la temperatura, la tarde se oscurece y llegan nubes negras y vientos amenazantes. Justo cuando terminamos de comer y nos aprestábamos para regresar, se desgrana una tormenta eléctrica de proporciones bíblicas con cientos de rayos que caen por todas partes y nos llenan de temor. La cantidad de agua que cae en esos cuarenta minutos que dura la tempestad es de tal magnitud que las canales no son suficientes para evacuarla y entra por todas partes en ráfagas horizontales y todos terminamos empapados. Al terminar la tormenta, sigue una lluvia tenaz y persistente, hay rumores de que el cable ha sido inmovilizado por el peligro de los rayos. Nos dicen que van a evacuarnos en buses, pero luego nos informan que todo se ha normalizado y podemos regresar a la estación del cable para retornar a Medellín. Un último regalo, cuando bajamos, se prenden las luces de la ciudad y desde la altura del cable en Santo Domingo contemplamos un panorama increíble de la ciudad de la eterna primavera que queda grabado en nuestra memoria para siempre.

 

Finalista concurso de relatos de viaje Moleskin 2009.

 

Jueves

 

Temprano en la mañana abordamos nuestro avión en la ciudad de Xian. Mientras desciende suavemente para aterrizar en el aeropuerto de Wuhan, podemos contemplar la ciudad a orillas del majestuoso río Yangtzé y sus alrededores con cientos de lagunas que, a forma de espejos reflejan el sol de las nueve de la mañana, encegueciéndonos brevemente como si fuesen flashes fotográficos.

 

Nuestro guía, con el simpático nombre de “Tigre” nos recibe e inmediatamente nos lleva al automóvil que inicia un recorrido de 450 kilómetros hacia el puerto fluvial de Yichang donde tomaremos nuestro crucero para navegar éste mítico y poderoso río aguas arribas por cuatro días hacia la ciudad de Chongqing. El viaje por carretera es placentero y a lo largo de él, podemos ver interminables cultivos de arroz, maíz y lotos donde cientos de personas con herramientas manuales y la ayuda de búfalos desarrollan sus faenas agrícolas, en la forma primitiva que lo han hecho por cientos de años.

 

Al arribar a Yichang en las horas de la tarde, disfrutamos de una deliciosa cena con los platos regionales y luego nuestro guía nos conduce al embarcadero donde nos espera el lujoso y moderno crucero “The Century Star”. Rápida y eficientemente el personal de recepción nos registra y asigna la cabina que nos corresponde. Somos doscientas cincuenta personas en total, la mayoría de ellas, turistas chinos.

 

Desde nuestra cabina podemos contemplar por primera vez y sin afanes a este legendario río que sólo podíamos imaginar a través de las lecturas que nos contaban de misteriosas montañas, aventuras, riesgos y desastres y una fabulosa historia de imperios y dinastías que por miles de años desafiaron sus corrientes y crearon pueblos y ciudades que dejaron un legado artístico y cultural en las riveras del tercer río más largo del mundo, después del Nilo y el Amazonas. El río nace en las montañas del Himalaya y después de recorrer 6380 Klmts. desemboca en Shanghi.

 

Viernes

 

A las seis de la mañana, mientras tomamos un café, el barco inicia su recorrido. Inicialmente, mientras desayunamos, recorremos tierras llanas, el río es bastante ancho y después de recorrer doscientos ocho kilómetros, llegamos al llamado paso de “Nanjin” puerta de entrada a “Xiling Gorge” la primera de tres cadenas montañosas de 197 klmts. de largo y con picos de formas caprichosas, nombres fantásticos y alturas de trescientos a quinientos metros sobre el nivel del río que caen casi verticalmente estrechándolo de una manera impresionante. Antes de que China iniciara sus gigantescos proyectos de represas, esta parte se caracterizaba por las fuertes corrientes y dificultad para navegarlo, siendo considerado el trayecto más peligroso. Después de hora y media de navegación, el río se hace más ancho, recorremos tierras con suaves colinas y de pronto, al remontar una curva, nos encontramos de frente con la extraordinaria y monumental represa “The three Gorges Dam”.

 

En cómodos y modernos buses nos llevan a los miraderos y es sólo desde estos sitios que podemos contemplar en su totalidad la represa más grande del mundo, gigantesca obra de ingeniería de 2309 mtrs. de larga y 185 mtrs. de altura que represa las aguas del río Yangtzé en una extensión de 640 kilómetros hasta la ciudad de Chongqing. El nivel final de las aguas de la represa será de 175 mtrs, que se alcanzará en este año 2009.

 

La represa esta diseñada para controlar las inundaciones de las tierras bajas hasta Shanghi y que en años pasados, causaba terribles desastres agrícolas, destrucción de cientos de pueblos  y la pérdida de miles de vidas. Adicionalmente, la represa tiene instaladas 26 turbinas que generan 700.000 Kw. cada una y satisfacen las necesidades eléctricas en 1000 kilómetros a la redonda.

 

Hacia el lado derecho de la represa han construido un sistema de cinco exclusas que suben los barcos de gran calado al nivel superior en dos horas. Adicionalmente hay un ascensor que sube rápidamente barcos de menor calado. Obviamente esta magnífica obra de ingeniería ha causado enorme controversia por el daño ecológico, los millones de personas que perdieron para siempre sus pueblos y aldeas al ser inundados y los valiosos tesoros arqueológicos y culturales milenarios que desaparecieron. Hoy en día, a lo largo del recorrido, se pueden ver ciudades modernas que fueron construidas para alojar a las personas desplazadas pero, lamentablemente, la forma de vida que caracterizaba a esta región se ha perdido para siempre.

 

Seguimos navegando y después de dos horas llegamos a la segunda etapa de esta cadena montañosa. Nuevamente estos picos caprichosos nos sobrecogen por su imponencia y nos hacen pensar en las dificultades a las que se enfrentaban los pobladores de esta región para navegar este turbulento río antes de que hicieran la represa.

 

En las horas de la noche el capitán del barco nos ofrece un cocktail de bienvenida seguida por una fabulosa cena con una variedad de platos que simplemente nos dejaron asombrados por su variedad, presentación y delicadeza. Fue un banquete increíble, pudimos contar catorce diferentes platos, una verdadera muestra de lo mejor de la cocina china.

 

Sábado

 

Después del desayuno, nuestro barco empieza a recorrer la segunda cadena montañosa llamada “Wu Gorge”  otra fantástica cadena de montañas con una extensión de 83 klmts. Desde el barco podemos ver los nuevos pueblos construidos en las partes altas de las montañas, nuevamente los picos nos asombran por sus formas y sus nombres alegóricos que nos hablan de diosas y fantasma, de templos y culturas desaparecidas. Puentes inmensos de diseños modernos cruzan el río de tanto en tanto comunicando los pueblos que se encuentran a los lados de sus riveras.

 

A las nueve de la mañana, somos trasladados a barcos más pequeños y hacemos un recorrido por el río Daning, hacia un sitio conocido como “”The lesser three gorges”. Después de una hora de viaje por este río, podemos apreciar cómo era realmente el paisaje de la región antes de que construyeran la represa. En un determinado sitio, al estrecharse más el río, somos trasladados a los famosos champanes chinos y, al navegar por esta parte, es como contemplar una galería de arte, donde el verdor de las riveras, los desfiladeros que caen al río y la transparencia del agua nos dejan sin aliento. Como por arte de magia en barrancos verticales que son inaccesibles, encontramos nichos con ataúdes que nadie sabe cuándo ni cómo fueron colocados allí. Es lo único que queda de pueblos que vivieron en esta región por miles de años y que han sido olvidados por las generaciones recientes.

 

Después del regreso, el barco continúa su recorrido y entramos al “Qutang Gorge” la última cadena montañosa con 55 Klmts de larga, nuevamente el río se estrecha, en sus desfiladeros podemos ver en letras gigantesca con diferentes estilos caligráficos poemas y arengas políticas grabadas en la roca. En la noche tenemos la cena y entretenimiento en la cubierta del barco.

 

Domingo

 

Amanece lloviendo torrencialmente. Este día teníamos programado un viaje a unas cavernas de jade, pero por derrumbes en la carretera, nos cambian al viaje al cerro Pindu, donde de acuerdo a las leyendas, dos sacerdotes taoistas construyeron la ciudad fantasma de Fendu donde viven las almas de las personas que no se manejaron bien en esta vida sufriendo por toda la eternidad los más espantosos castigos y torturas. El pueblo está coronado por una pagoda de siete niveles que en el momento que la visitamos se hacía casi invisible por la neblina de un día lluvioso y gris, dándole un tono fantasmagórico y surrealista al panorama.

 

Al regresar al barco y continuar el viaje, se puede observar un cambio en las aguas del río. Sus aguas ahora son turbias, sucias y llenas de basuras que bajan lentamente. Es el resultado de la polución que ocurre aguas arriba en Chongqing, donde la parte antigua de la ciudad vierte todos desperdicios en el río.

 

En las horas de la noche tenemos otra fabulosa cena de despedida y mientras dormimos, el barco sigue su viaje aproximándonos a nuestra meta.

 

Lunes

 

Al despertar nos encontramos en el puerto de Chongqing, megalópolis de treinta millones de habitantes. Después del desayuno somos recibidos por nuestra guía, una simpática chica que nos va a acompañar durante el día. Desembarcamos y después de subir unas interminables escaleras logramos llegar a la calle donde nos espera el carro en el cual pasaremos el día recorriendo los sitios más atractivos de esta gigantesca ciudad. Al iniciar el recorrido, dejamos atrás el crucero “Century Star” que nos dio la oportunidad de conocer uno de los ríos más famosos del mundo, “El Yangtzé” lleno de historia, de culturas milenarias, de palacios y templos, verdaderos tesoros arquitectónicos construidos hace cientos de años durante las diferentes dinastías chinas y montañas difíciles de describir por su belleza. Ha sido un viaje inolvidable que perdurará en nuestra memoria para siempre.

 

En  las horas de la noche nuestra guía nos deja en el aeropuerto para seguir hacia Gulín, tierra de montañas de ensueño, la siguiente etapa en nuestro recorrido por China.

El avión despega a tiempo del aeropuerto de Sydney rumbo a Perth, localizado al otro extremo de este inmenso país que es Australia. El viaje toma cuatro horas, volando de oriente a occidente. Cuarenta minutos más tarde, deja atrás la angosta franja cultivable del estado de Nueva Gales del Sur y se interna en la tierra de la desolación, que es lo que se conoce como el “Outback” o tierra de nadie. Desde doce mil metros de altura, el paisaje que se divisa se torna rojizo y semeja el sistema circulatorio del ser humano: arterias, venas, vasos sanguíneos. Pero nada circula allí, porque son cauces secos de ríos inexistentes, tallados por millones de años de sol, lluvias y vientos que toman formas caprichosas que se repiten por miles de kilómetros, mientras el avión viaja a 860 km. por hora.

 

Al entrar a Australia del Sur, el paisaje se torna surrealista, la tierra va de tonos  rojos a amarillos, luego a blancos, y así van alternándose, como si fueran aguatintas pintadas por gigantes legendarios que vivieron hace millones de años. Así como nuestra imaginación  nos hace ver rostros, formas humanas y animales en las nubes, desde el avión vemos con asombro esas extrañas figuras, que forman gigantescas pinturas en esta tierra de la desventura. Una continua red de lagos salados donde el agua se evaporó hace miles de años, continúan formando figuras blancuzcas enmarcadas por tierras rojas y amarilla, colores clásicos de la aridez y la infertilidad, porque eso es el centro de Australia. Tierra dura donde murieron cientos de individuos que hacia la mitad del siglo XIX se adentraron en este país soñando con encontrar fortuna. Sólo algunos lo consiguieron, descubriendo recursos minerales que desde ese entonces se exportan a todos los rincones del mundo. La mayoría de ellos murieron de hambre y de sed cuando sus caballos no pudieron dar un paso más porque sólo los aborígenes que han vivido en este país durante cuarenta mil años, conocen el secreto de sobrevivir de frutas, semillas, insectos y lagartos y saben encontrar agua en lugares secretos, que son sagrados para ellos y en los cauces secos donde nadie cree que existe. Es sólo desde el avión, al contemplar esas extrañas figuras que uno entiende el significado de la auténtica pintura de los aborígenes australianos hecha en la corteza de sus árboles y a base de puntos de colores que llenan hasta el infinito sus obras de arte inigualable, contándonos como sus dioses crearon su mundo y las leyes que lo rigen.

 

Hemos entrado ahora a Australia Occidental; el avión empieza a descender, las conocidas figuras rectangulares de los cultivos vuelven a aparecer y lentamente nos acercamos al final de esta primera etapa del viaje. Aterrizamos suavemente y después de unos minutos, tomamos otro avión que nos lleva a la región llamada “Pilbara” al norte de Perth. Al dejar atrás la angosta franja cultivable, disfrutamos contemplando otra magnifica galería de arte, formada por los accidentes geográficos de esta desértica región que hacen volar de nuevo nuestra imaginación. Después de dos horas de vuelo, finalmente llegamos a nuestro destino, Karratha, una moderna pequeña ciudad de 15.000 habitantes, construida en 1968 para alojar a los trabajadores de las grandes corporaciones mineras de Australia, que establecen aquí su centro de operaciones, explotando hierro, cobre, sal, gas natural, petróleo, estaño y manganeso. Karratha está localizada a 1.557 km. al norte de Perth, es un nombre aborigen que significa “la buena tierra”. Mientras el avión desciende, podemos ver las minas de sal y los interminables trenes cargados de mineral de hierro, de dos y tres kilómetros de largo que de manera continúa descargan su precioso contenido en los barcos que van para China, Japón, Korea y países europeos.

 

Al bajar del avión, el calor de 40 grados centígrados me golpea la cara como una bofetada. Me recibe Fernando, mi hijo, antropólogo de profesión y quien será mi guía durante los próximos días que estaré recorriendo esta remota región. Mientras viajamos hacia su casa, empiezo a familiarizarme con un paisaje agreste, hostil y diferente a todo lo que he conocido antes. Son tierras planas, cubiertas de spinefex, una hierba espinosa característica de las zonas desérticas australianas. A veces el viento la desentierra y la hace rodar sin rumbo fijo por estas llanuras interminables. Desde la carretera puedo ver arbustos que no crecen más de dos metros y por consiguiente no ofrecen ninguna protección al inclemente sol. A lo lejos en la llanura, diviso mesetas y pequeñas cadenas de montañas que se elevan 20 ó 30 m. coronadas por extrañas formaciones rocosas de intensos colores rojo marrón, paridas por las fuerzas tectónicas que han levantado la tierra creando un paisaje que a veces parece más lunar que terrenal. De cuando en cuando cruzamos cauces secos que en la época de las lluvias, entre noviembre y mayo, se tornan en turbulentos ríos que desaguan estas inmensas llanuras que se inundan y son un verdadero peligro para quienes viven en sus alrededores. También, de tiempo en tiempo, llegan ciclones que se forman en el norte de Australia y bajan hasta la región causando enormes destrozos en los pueblos por los que pasan. Finalmente llegamos a Wickham, donde vive Fernando con su familia. Es hora de un buen descanso, pues he pasado la mayor parte del día viajando desde Sydney.

 

En los siguientes días viajo por diferentes sitios y me familiarizo mejor con la región, que tiene una población aproximada de 40.000 habitantes, la mayoría de la cual vive en las llanuras arenosas cerca de la costa, en Karratha, Port Headland, Roeburne, Wickham y Dampier. La parte central de la región es desértica y con una población aborigen muy pequeña y finalmente hacia el interior están las mesetas altas, también desérticas, donde se encuentran los grandes recursos minerales que hacen inmensamente rica Pilbara. Además de las minas de hierro, esta zona es famosa porque en ella existen superficies rocosas que se consideran entre las más antiguas de la tierra, con más de tres billones de años de antigüedad. Estas mesetas alcanzan 1.500 m. de altura y están cruzadas por profundas gargantas y cañones. En ellas nacen ríos que llaman “Efímeros”, porque sus aguas desaparecen por temporadas. En esta comarca se encuentran varios pueblos como Newman y Tom Price donde se encuentran las minas de hierro de corte abierto más grandes del mundo que dan empleo a 9.000 personas. Otro pequeño pueblo minero es “Marble Bar”, famoso por ser el más caliente de Australia, con temperaturas que en verano superan constantemente 45º C. En una oportunidad, la temperatura en este pueblo, alcanzó 49.2ºC. Es importante anotar que estos pueblos son los últimos límites de la civilización y que a nadie se le aconseja viajar más hacia el centro de Australia porque son desiertos supremamente difíciles, áridos, y peligrosos, si no se tiene los recursos necesarios para sobrevivir y ser muy buen conocedor de la región. 

 

El primer europeo que explora el Pilbara es Francis Thomas Gregory en 1861, quien desembarca en Nicol Bay cerca del sitio donde más tarde, al descubrirse oro, cobre y estaño se funda Roeburne, pueblo que crece rápidamente gracias a la minería. Gregory penetra unos 60 km. y establece una hacienda ganadera en el sitio conocido como Millstream, más tarde convertido en un parque nacional. Tuve oportunidad de conocer este sitio, donde el visitante se queda asombrado de encontrar un verdadero oasis en medio de esta zona desértica, con árboles frondosos, hermosas palmeras, cientos de aves y lo más importante, una fuente de agua pura y cristalina alimentada por un gigantesco acuífero.

 

Al recorrer estas tierras, se observa cómo muy por debajo de los cauces secos existe agua, ya que es en la única parte de estas planicies que uno encuentra un hermoso eucalipto, llamado coolabah, de unos seis o siete metros de altura que tienen el tronco y las ramas desnudas de un impresionante color blanco que contrasta con la verdura de su follaje. De regreso, visitamos “Pyton Pool”, un sitio muy conocido y visitado por tener agua permanente, que llega aquí después de un recorrido a lo largo de un laberinto de desagües naturales de todos estos inmensos promontorios rocosos.

 

Roeburne se establece como una población exclusivamente blanca y prospera rápidamente entre 1880 y 1890, gracias a las minas. Igualmente, en un sitio cercano, Cossack, se crea una lucrativa industria de perlas. Estas empresas explotan a los aborígenes para desarrollar las faenas propias de sus respectivos negocios, desplazándolos de sus sitios originales y confinándolos a campos y reservas, prácticamente sometiéndolos al estado de esclavitud, donde poco a poco empiezan a perder su identidad, cultura y tradiciones, y recibir la nociva influencia del alcohol y enfermedades para ellos desconocidas, que causan estragos, diezmando la población con miles de muertos. A esta situación debe agregarse tres o cuatro genocidios que cometen los colonizadores contra los aborígenes. Para aumentar su infortunio, temprano hacia los años 1920, surgen las misiones cristianas que, movidas por una equivocada política de culturizar a los aborígenes y salvar sus almas para el cielo, separan los niños de sus padres y los envían miles de kilómetros a los centros de educación, convirtiéndolos en sirvientes y mano de obra barata. Esos son los miles de aborígenes que dolorosamente hoy en día llamamos “La Generación robada”. A pesar de las sentidas excusas del gobierno por los crímenes cometidos contra los aborígenes por generaciones europeas anteriores y el sincero deseo de cerrar la brecha que existe entre la población blanca y los nativos, todavía hay mucho camino por recorrer para encontrar una solución al resentimiento y a la pobreza material y espiritual en que vive la inmensa mayoría hoy en día.

 

Al desaparecer la industria de perlas y declinar la minería y la ganadería, la mayoría de la población blanca abandona Roeburne, pueblo que hoy en día está habitada por grupos aborígenes Yindjibarndi, Ngarluma y Banyjima que fueron los habitantes originales de esta región o sus alrededores. Cabe destacar que la Corporación aborigen “Juluwarlu” ha desarrollado una extraordinaria labor rescatando y preservando para la posteridad la mitología y cosmología, los sitios sagrados, los petroglíficos, los sitios ceremoniales, y lo que es más importante, la estructura de sus grupos y sus leyes, las estrictas relaciones maritales, el idioma, leyendas y canciones de la nación aborigen “Yindjibarndi” por medio de entrevistas a los ancianos y la publicación de excelentes libros bilingües a todo color con detallados mapas de la región donde vivió este pueblo y una serie de vídeos y otras publicaciones en el internet.

 

En otro de mis viajes, visito la península llamada “Burrup” y el archipiélago de Dampier. En estas zonas, las corporaciones mineras han construido sus gigantescas instalaciones portuarias, las minas de sal y la planta de gas natural a partir de 1960 cuando Lan Hanckoc descubre los abundantes depósitos de hierro en el Pilbara. Desafortunadamente, estas compañías destruyen cientos de petroglíficos creados hace miles de años por los aborígenes que llegaron a esta región entre hace 25.000 y 40.000 años, provenientes de Indonesia. Se calcula que aquí vivieron 20 ó 30 pueblos diferentes que dejaron un verdadero tesoro cultural en los promontorios rocosos que caracterizan esta región. No es fácil caminar por estas rocas, la temperatura es de 42ºC y al avanzar, hay que apoyarse con las manos en las rocas y retirarlas inmediatamente para evitar quemarse. La dificultad del camino queda compensada cuando podemos contemplar grabados hechos miles de años atrás, que son verdaderos tesoros artísticos y herencia cultural para la humanidad. En algunos de ellos se contemplan diseños muy primitivos con líneas que bosquejan animales y seres humanos y otras formas difíciles de definir. Sorprende enormemente caminar 400 o 500 metros para encontrar otro grupo de grabados artísticamente muy bien detallados y sofisticados con líneas y puntos que delinean perfectamente seres humanos y animales en diferentes posiciones y actividades. Indudablemente que este par de obras muestran una diferencia cultural de unos miles de años entre ellas.

 

Ahora hemos viajado a Port Headland, otra ciudad minera 250 km. al norte de Karratha. Una vez más las inmensas llanuras sin árboles, a la distancia pequeñas cordilleras y el interminable spinefex, entretienen nuestra mirada. Largos tramos sin curvas hacen monótona la manejada. De vez en cuando nos cruzamos con los famosos trenes de las carreteras, camiones que arrastran tres y cuatro remolques. Visitamos las modernas y gigantescas instalaciones portuarias y las impresionantes montañas de sal. Luego recorremos la ciudad  y, como caso curioso, al visitar el centro turístico, leo una nota que llama mi atención: el 21 de junio del año 2001, BHP Billiton ensambló el tren más largo del mundo. Midió 7.353 m. y estaba formado por 682 vagones, empujados por 8 locomotoras, transportando 82.262 toneladas de mineral de hierro por un trayecto de 275 km. desde Newman hasta Port Headland, para exportarlo a Japón.

 

En las horas de la tarde regresamos a Wickham y por el resto de mi visita me dedico a disfrutar de la pesca en sitios remotos y playas solitarias, en la encantadora compañía de mi familia, en especial mis nietos Nicolás y Alejandro.

 

Ha llegado la hora del regreso, en mi memoria queda esta tierra extraña y remota. Sigo preguntándome cómo pudieron sobrevivir los aborígenes durante miles de años en esta desolada región que adoptaron como su tierra, y cómo fue de dramático y doloroso para ellos encontrarse con el hombre blanco y sufrir las iniquidades a que fueron sometidos, perdiendo sus tierras y su identidad como seres humanos. Hoy en día hay un grupo de aborígenes, no solo en esta región, sino en toda Australia, que se han superado y están tomando el liderazgo y posiciones ejecutivas en instituciones gubernativas y corporaciones que luchan por su gente. Ojala que algún día puedan cerrar la brecha y que puedan recuperar su autoestima y sentirse orgullosos de ser aborígenes y puedan mejorar completamente su calidad de vida para reintegrarse a la moderna sociedad multicultural australiana en igualdad de condiciones.

Latest comments

18.05 | 08:58

Bárbara, lamentablemente no pude leer su comentario porque está incompleto. Gracias, Humberto.

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18.05 | 01:17

Mi nombre es Barbara y me baso en Noruega. Mi vida está de vuelta! Después de un año de matrimonio roto, mi marido me dejó con dos hijos. Sentí que mi vida esta

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26.03 | 08:54

Felicitaciones Humberto por esta pagina donde nos pones en contacto con tu personalidad y encontramos un momento de esparcimiento y paz al leer tus escritos.

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05.09 | 05:21

Un saludo literario, cargado de todo el afecto y admiración que se merece mi primo. Soy tu seguidora y te leo con ahínco, y prisa, soy adicta y tu fans

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