Humberto Hincapié

Biografía

Humberto Hincapié

Nací el 21 de marzo de 1938 en Santa Rosa de Cabal, Colombia.

Mi carrera profesional, se desarrolla en áreas técnicas, siendo Coordinador auxiliar del Centro Industrial del SENA, profesor de dibujo industrial y luego profesor del Centro de formación de Mandos Medios, en la especialidad de técnicas de producción, planeación PERT CPM y Relaciones Humanas. Trabajo como gerente de producción en varias compañías y en la Universidad del Valle, como gerente del Multitaller de Materiales Didácticos, diseñando prototipos y dirigiendo la producción de equipos para mejorar la enseñanza de las ciencias en física, química y biología.

En 1983 emigro con mi familia a Australia y me vinculo con el departamento de ingeniería de “Goodman Fielder” formando parte del equipo encargado del diseño y construcción de una nueva planta de producción de almidón para reemplazar una fábrica centenaria que existía en el suburbio de Lane Cove. Este proyecto termina en 1997. Durante los siguientes cinco años trabajo como contratista para la misma compañía en sus plantas de Lane Cove y Tamworth y también con otras empresas que requieren mi experiencia y conocimientos de los procesos industriales.

Con un grupo de compatriotas, fundo la Asociación Colombia en Australia en 1991 y soy su presidente por siete años durante dos periodos, también desempeño las funciones de tesorero y vocal. Como objetivo principal, la Asociación busca promover  una imagen positiva y linda de Colombia dando a conocer nuestra cultura, valores y tradiciones a la sociedad australiana. Me retiro de la Junta Directiva en Octubre del 2004.

En octubre de 1997 me jubilo parcialmente y este es el principio  de un nuevo ciclo en mi vida, dedicarme a hacer realidad mis deseos y ambiciones personales. Ese fue el principio de una nueva carrera escribiendo cuentos cortos para familiares y amigos. Aquí debo mencionar que desde muy temprano, en los años sesenta y con la ayuda de mi hermana Libia, empecé a investigar y recolectar notas acerca de las diferentes ramas de nuestra familia en Colombia. Cuando emigré a Australia, traje en una carpeta todas las notas y alrededor del año 1995 empecé a escribir un pequeño libro “Los Hincapié… una historia para ser contada”. Lo hice como un homenaje a mis padres, hermanos y familiares, cubriendo desde el año 1860 hasta el año 2000.

Esta historia la distribuí a mi extensa familia en Colombia, Venezuela, Estados Unidos, Canadá y Australia. Para mí fue una grata sorpresa y motivo de mucha alegría recibir cartas de felicitación de una gran cantidad de lectores y familiares que no tenía la menor idea de que existieran. Las felicitaciones fueron no solo por la historia en sí si no por el estilo de la narrativa. El éxito de esta historia me dio la motivación para dedicar mi tiempo a la escritura de cuentos cortos para el público en general.

Mis cuentos han tenido una gran acogida entre los lectores, he participado en varios concursos literarios en Australia, Estados Unidos y España y he recibido nueve premios que me han dado una gran satisfacción y me animan a seguir escribiendo. Algunos de estos cuentos han sido publicados en antologías, en revistas virtuales y en la revista “Semana” de Colombia que tiene una enorme circulación en latinoamerica.   

Al retirarme en 1997, me muevo a Gosford una pequeña ciudad a 60 kilómetros al norte de Sydney y resido en el suburbio de Kariong, en la región conocida como Central Coast. Allí dedico mi tiempo libre a explorar nuevas opciones e inicio una nueva etapa encaminada a satisfacer mis aficiones de toda la vida como son el dibujo, la pintura, la lectura y la escritura, dando rienda suelta a mi imaginación, para presentar  en el libro “Palabras… y algo más” una colección de quince cuentos que someto al juicio inapelable de los lectores. Vale la pena indicar que el diseño de la carátula del libro y las ilustraciones alegóricas a cada cuento son de mi autoría. El libro es publicado por Bemac Publications, septiembre 2005.

Michael Gamarra, Editor y reconocido autor uruguayo, en su reseña de la obra de  Humberto Hincapié, nos dice:

Su prosa fluye como las aguas de los ríos que él conoció de joven, a veces mansas, a veces turbulentas, y logra conducir al lector por la senda de cada relato manteniendo el interés hasta la última frase.

En estos relatos cuidadosamente cincelados, las pasiones, debilidades, aspiraciones, errores y frustraciones del ser humano surgen con naturalidad, en situaciones siempre verosímiles. Internarse en su lectura es una muy grata experiencia que dejará satisfecho al lector más exigente, que al terminar de leerlos, queda con la inquietud de si las situaciones y circunstancias vividas por los personajes en sus historias, ocurrieron en la realidad o solo son fruto de la ficción.

En una  segunda reseña de Beatriz Copello, editora, escritora y poetisa argentina  nos dice:

“Los cuentos de Humberto Hincapié nos llevan a las profundidades de la psíquis de Latinoamérica donde lo insólito, lo inesperado, lo diferente, crece como una jungla inexplorable La riqueza de la prosa de Hincapié se refleja en historias que se desarrollan con una magia, un simbolismo, y una belleza que enredan al lector en una trama ferviente y humana. Historias plenas de erotismo, vitalidad y humor en las que el autor nos lleva de la mano por un mundo a veces sorprendente y a veces cotidiano. El lector de Palabras… y algo más, viajará por las redes enmarañadas de la imaginación apasionada del escritor”.

Recientemente, agosto del 2013, publico mi segundo libro “El tren de las ilusiones” que ha recibido críticas altamente positivas. El libro contiene diez y ocho cuentos cortos y cinco crónicas de viaje. La publicación fue hecha por Cervantes Publishing. En su contraportada, el conocido abogado y escritor peruano Javier Revolo dice:

El tren de las ilusiones

En este su segundo libro Humberto Hincapié nos entrega una colección de cuentos tejidos con hilos de una amplia gama de sentimientos. En tiempos en que la violencia y el horror son reclamos útiles para ganar público, parecería en principio poco atractivo –desde el punto de vista de un tipo de mercado- trazar historias en las que los sentimientos y fantasías, muchas de ellas amorosas, impregnan las páginas de unos relatos bien trabados; pero Hincapié es un escritor que habla desde el corazón con una mente clara y eso produce historias de forma y fondo de gran eficacia. Así propone al lector un recorrido a través de paisajes claros y cambiantes en los que sus personajes nos muestran sus caminos de sus sentimientos, alentándonos a que nos identifiquemos con sus historias, haciéndonos participes e introduciéndonos en sus mundos, casi sin darnos cuenta.

Lectura a veces voluptuosa e incitante, cadenciosa como un viaje en tren a la vera de soleados paisajes en el que las historias y los personajes –Gitanos que desafían sus tradiciones por amor, hombres que se enamoran profundamente en cuestión de minutos, mujeres que se trasladan en el tiempo gracias a una pintura de otra época o para conquistar algún viajero durante una travesía fluvial-, tienen la capacidad de atraparnos y seducirnos. Este libro de cuentos produce en el lector sentimientos vivos que su autor, de algún modo, tiene que haber experimentado en el momento de su escritura –un buen escritor vive, aunque sea vicariamente, aquello que sueña o imagina para que sea creíble-, pues nos llega con la claridad y la convicción de lo real. Así es como Hincapié nos lleva de la mano, gracias a su buen oficio de escritor, en un viaje del que se disfruta cada una de sus diferentes estaciones

EL TREN DE LAS ILUSIONES

Autor: Humberto Hincapié

Cervantes Publishing, agosto 2013

Por Stella Suarez

 En esta colección de dieciocho cuentos y cinco crónicas, Humberto Hincapié nos deleita con una serie de cuentos en los cuales desarrolla una mezcla de fantasía y realidad mostrándonos la gama de sentimientos que surgen en las relaciones amorosas de los seres humanos. Con un buen estilo narrativo y sentido del humor toca temas tan variados como el amor impulsivo y apasionado de la juventud, el amor sublime y hermoso de las personas de la tercera edad, la infidelidad y la aventura, tratando  las relaciones sexuales de una manera delicada y sensible sin caer en la vulgaridad.

Pero el autor no se contenta con hacernos reír y disfrutar de las aventuras de algunos de sus personajes; también nos sorprende y nos hace reflexionar al mostrarnos otros temas como la violencia, la corrupción, la soledad y la muerte; en su narrativa resalta su preocupación por los problemas existentes en su país de origen.

Uno de los cuentos que me llamó la atención es “Ese hombre”, en el nos presenta un cuadro muy triste sobre el conflicto armado en Colombia. Es la historia de un campesino, Sandalio quien perdió  a su esposa y a su hijo menor como consecuencia de un ataque guerrillero a su pueblo. Doce años más tarde es llamado por el alcalde para enterrar a unos guerrilleros después de un enfrentamiento entre la guerrilla y el ejército.

Mientras el campesino da sepultura a los muertos, escucha unos gemidos y cuando va a ver qué pasa se encuentra con que es una persona que está viva, y haciendo caso omiso del peligro de ayudar a un guerrillero, decide salvarle la vida y llevarlo a su casa para curarlo. Al sacarle la ropa para curar sus heridas, se da cuenta que es una joven guerrillera; Sin embargo cura sus heridas aunque con temor a las represalias que tomarían los militares y paramilitares si se daban cuenta que la estaba ayudando.

Al despertar, la guerrillera le agradece lo que hace por ella y empieza a contarle sus problemas; ella le dice que se llama Olga y le cuenta por qué se metió en la guerrilla y así van discutiendo mientras Sandalio piensa que le gustaría que ella se quedara a vivir allí, y ella cree que el destino les está dando otra oportunidad.

Sandalio sale para pueblo para traer comida pero se encuentra con un campesino que lo alerta sobre la llegada de los paramilitares al pueblo, entonces decide regresar pero al llegar a su casa se encuentra con que han matado a Olga y a él lo están esperando para hacer lo mismo por proteger a la guerrilla, pero la ironía está en que es a su hijo a quien le corresponde fusilarlo.

El muchacho le pide al comandante que lo exonere porque este hombre es su padre. Con esta historia está demostrada la gran capacidad del autor para provocar diferentes tipos de sentimientos en el lector al combinar las escenas más tiernas con la realidad más cruda. A veces nos pone los pelos de punta con tanto horror, Olga nos dice: “mientras mi mamá se quebraba la espalda lavando ropa para los ricos, el degenerado de mi padrastro me violó cuando yo tenía nueve años”  Sandalio: “De verdad que es bonita la morochita, como me gustaría que se quedara a vivir aquí” Olga: “Usted me ha hecho sentir como si fuera una mujer limpia y pura…”

En “Ese hombre”, Hincapié utiliza el diálogo entre los protagonistas para hacer denuncia social en su obra. Sandalio afirma: “Nosotros no contamos ni para ustedes ni para los paramilitares ni para el ejército y mucho menos para el gobierno….”. Este es un cuento muy bien logrado, el autor no esconde su protesta contra todo lo que tiende a destruir la dignidad humana y la justicia social.

Otro cuento muy interesante es “La Sirena de San Marcos”; haciendo uso de un lenguaje sencillo, el autor nos conduce hacia los paisajes más bonitos de la selva tropical del Pacífico en Colombia, mostrándonos esas mezcla de influencias que componen la cultura de sus habitantes (la cultura Africana que entró con el tráfico de esclavos durante la época de la colonia).

 Aquí también vemos la denuncia social “la fiebre del oro al igual que en Norteamérica trajo gente extraña al poblado…gente cuyo objetivo era enriquecerse rápidamente, atropellando las costumbres e idiosincrasia de los nativos de San Marcos”

Al finalizar esta obra, nos encontramos con sus crónicas en las cuales lo más destacable es la sencillez, fluidez y claridad de una escritura que se centra en enseñarnos la belleza de paisajes y terrenos por los cuales ha transitado el narrador.

 Sydney, septiembre 2013

Premios Literarios Recibidos

El muerto. Tercer premio, concurso de poesía y cuentos organizado por la Embajada de Colombia en Sydney, Australia en Julio de 1998.

LolaSegundo premio, concurso internacional de poesía y cuentos “Alberto (Pocho) Domínguez”,  Sydney, Septiembre del 2004.

Naufragio. Mención de Honor, concurso de narradores organizado por el Instituto de Cultura del Perú, Embajada de Miami, Julio del 2005. Publicado en el libro “Poetas y narradores del 2005” ediciones del Instituto de Cultura Peruana.

En el Tíbiri-Tábara. Primer premio, Concurso internacional de narradores y poetas, organizado por “Terra Austral Editores” de Sydney en Agosto del 2005. Publicado en el libro “Antología de escritores y poetas” de la misma editorial.

La Trapecista. Tercer premio, concurso internacional de poesía y cuentos “Alberto (Pocho) Domínguez”, de Sydney en Septiembre del 2005.

La mujer de sus sueños. Primer premio concurso de cuento organizado por la fundación Hispano Americana de las artes de Melbourne. Septiembre 5, 2008.

Como atrapar a un ladrón. Mención de honor, concursode narradores, organizado por el Instituto de Cultura del Perú, Embajada de Miami, julio del 2010. Publicado en el libro “Poetas y narradores del 2010 ediciones del Instituto de Cultura del perú.

Un hombre sin importancia. Segundo premio, concurso organizado por el grupo “Palabras” de Sydney. 21 de marzo 2009.

Niños de ojos azules. Primer premio VIII concurso internacional, organizado por el grupo literario “Palabras” de Sydney. Abril del 2011.

El erotismo y humor en los cuentos de Humberto Hincapié

Por: Samuel Cavero©

   Hay un fino hilo conductor que enhebra de manera artística los cuentos de alta calidad literaria que contienen el libro Palabras… y Algo más (Bemac Publications, Sydney, 2005) del escritor colombiano Humberto Hincapié residente en Australia.  Ese “Algo más” propongo que es justamente eso, el erotismo y humor hecho arte literario.

El humor no supone necesariamente la risa socarrona, risa fácil, propone eso sí, sutilmente, el cruce dialéctico entre lo trágico y lo cómico. De ahí que tenga sustento esa sentencia popular que “el humor es cosa seria”. Recordemos a Pirandello cuando nos habla del humor. Asimismo, valgan  las precisiones, se puede escribir de cualquier tema, hasta del erótico, si es que se hace un tratamiento artístico de cuidado en el uso de las palabras, las expresiones y las intenciones. Y no siempre se nombra los referentes sexuales explícitamente. Humberto Hincapié lo logra con gran realismo y una desnudez artística que asombra por ser su primer libro de cuentos. Intuyo que son cuentos trabajados año a año. Y sus dibujos creativos sugieren, son dibujos de hombre maduro donde por los trazos se ve que no le tiembla el pulso… ¡como a mí! 

En todo caso se trata de una entrega a sus lectores  de un narrador sobrio, muy  maduro en cosas del amor, que ha sabido pulir la palabra, cuidar el efectismo de las expresiones y crear intensas historias de gran realismo, intriga, ternura, amor y seducción. En sus relatos la naturaleza no necesita comprender cuando estalla en la belleza de un capullo o en el momento del cortejo amoroso. Y trasunta ambigüedad erótica, por ejemplo el final del cuento Naufragio (Pág. 29).       

Si bien la escritura lo vuelve extraordinario aquello que estamos viviendo, esto no siempre se logra con un gran realismo. Y sobretodo contar con la aceptación, venia y agrado del lector. A veces por usar expresiones tan coloquiales se cae en lo chabacano y lo grosero. Humberto Hincapié nunca cae en ello. Y por eso hay una gran madurez literaria en él. Deja que sus personajes hablen a través del “narrador omnisciente” y sin reservas. Humberto Hincapié lo logra plenamente: con el intenso uso los diálogos, algo no común en la cuentística actual experimental. Y el narrador que lo use debe hacerlo con diálogos rápidos, precisos, hilarantes, que sorprendan al propio lector y den pistas de la personalidad e intenciones de los personajes. Muchos escritores han seguido este camino y han terminado haciendo relatos dignos de folletín, cuentos sin alma, relatos sin gracia ni aliento lírico, sin trama, o que teniéndolas se pierden en la mera anécdota, las reflexiones sociales y el remedo de lo cotidiano. En cambio Humberto Hincapié, haciendo justicia a multitud de eximios narradores, entre ellos Rafael Pombo, Álvaro Mutis,  Jorge Zalamea, Manuel Mejía Vallejo, Álvaro Cepeda Samudio, Policarpo Varón, Francisco Gómez Escobar y otros que nos ha dado la gran Colombia, retoma los colombianismos y hasta las palabras subidas de tono y las lisuras  para darle como orfebre de la palabra un tono imperativo actual sabroso, criollo, nada mojigato, y que sorprende a su edad y por ser un libro muy sobrio: donde felizmente nada de las expresiones dichas allí  sobran, sino que más bien se magnifican y enriquecen el mensaje y todo está puesto –incluso las creaciones de desnudos artísticos que ilustran sus cuentos- no para causar sofocos, calenturas, que también las sabe producir, por supuesto. Hay una cercanía del erotismo y humor como temática al escritor mexicano Guillermo Sampero, a ciertas obras de Mario Vargas Llosa, a Reinaldo Arenas y otros tantos escritores de prestigio.     

Lo que es más importante en Palabras… y algo más son revelaciones desnudas de sentimientos y de almas pecaminosas, en permanente ambición y conflicto. Por ejemplo Naufragio (Pág. 29)  aquél cuento que trasunta cierta ambigüedad homoerótica. También usa el “monólogo interior” como técnica literaria aunque brilla más en el diálogo y sus cuentos no tienen ese aliento fantástico borgiano o Kakfiano en que se han quedado estancados tantos narradores cuentistas de Latinoamérica. Llama la atención el primer cuento que además da el título al libro que rompe la continuidad con los demás cuentos, incluso el del final, este primer  cuento de naturaleza filosófico-fantástica inspirada en la Torre de Babel y la Babel de las palabras y de los idiomas. Me hace recordar mis clases de Filosofía del Lenguaje y lingüística estructural. Pero que se inserta bien a los demás por el uso de adjetivos propios de la narrativa erótica. Ejemplo: “Su manía de desnudarse y ponerse encima una sábana color naranja madura” (Pág.1) La portada del libro y los sobres y tarjetas de invitación para esta ceremonia fueron también del color naranja. Color pasión. El color que además evoca a la película La Naranja Mecánica y la pasión ardiente de los holandeses. Y todo esto sugiero que no está por gusto: proyecta un mensaje sensual. Metáfora del color. El del pueblo colombiano, la sensualidad de su tropical geografía, de su música alegre y querendona, el de sus bailes calientes y el  de su gente que dice las cosas sin mediatintas. Pero por otro lado ese color naranja nos habla  de la esencia de estos cuentos que huelen a café del colombiano a punto de tostarse, a trópico y cafetales que derrama sus perfumes y mieles a sol rajado, a sábana y mujer caléndula, y… quién sabe a los impulsos publicistas  elocuentes de su talentosa editora Beatriz Copello.     

En cuanto al estilo, la trama y el manejo del corpus narrativo Humberto Hincapié retoma lo mejor de la narrativa de Gabriel García Márquez, sobretodo en eso de que para contar un buen cuento se debe escoger cualquier historia pero se debe buscar organizar bien los textos, causar el efecto sorpresa o doble efecto sorpresa al final del relato. Y eso es lo que se percibe en este libro. Y retoma además el uso crudo del lenguaje tan bien usados en otros sobresalientes narradores colombianos. Por ejemplo en el cuento El amante epistolar,  cuando Andrea, la mujer bien casada,  relamiéndose de deseo, quejándose, dice de su devotísimo enamorado: “Se le fue la mano esta vez. Quién se creerá que soy yo. ¿Una puta, una ninfómana? –¡al carajo con toda esta basura! Se lo voy a decir a mi esposo para que averigüe quién es el descarado que me pide semejante cosa” (Pág.48) Y los personajes de Hincapié son llamativos como lo aconseja García Márquez y Mario Vargas Llosa, son eso, personajes con nombres sonoros, piadosos, jocosos y hasta demasiadamente hilarantes y que también provocan cierta sensualidad, alimenta a esa sensualidad intertextual de un erotismo mayor. Ejemplo: la tía Eunice (Pág.13);  Sabanilla, el municipio costero (Pág.40); La adorada Andrea (Pág.44); la campesina Yolima (Pág.53); Domitila (Pág.54); el bailadero de Agapito (Pág. 62); la prostituta Afrodita Mariposita en el Tíbiri-Tábara (Págs.81 al 88); Lola, la planchadora y sirvienta y el Puebloelata (Pág.93); el doctor Gurunday “que fue tan delicado que hasta virgen se la devolvió” (Pág.121); o el personaje del cuento Los amantes del río llamado Marisoledad de la Milagrosa (Pág.136). Todos estos nombres parecen haber sido buscados con infinita paciencia o sacados de la fauna social pero que son atípicos en otros países. Y en cuanto a las expresiones también ellas tienen esa dosis de erotismo y humor.      

Hablemos de la muy servicial Lola y su “caminadito felino” (Págs. 89 al 98):

        -¿Me está siguiendo muchachito o qué?

        -¡No, no qué va! Iba caminando para donde un amigo.

        -Hasta mentirosito el niño… ¿no?

        Lola me agarró bruscamente del cuello de la camisa, prácticamente me levantó del piso y me dio un beso en la boca y corrió hacia Puebloelata, un pequeño barrio de callejuelas retorcidas. Cuando reaccioné del beso y su perfume de animal de monte y corrí detrás de ella, había desparecido como por obra de magia.

Cuento artísticamente irreverente e iconoclasta. Menos púdico a la hora de desnudar las desgarraduras íntimas de la carne. ¡Humberto Hincapié nos da además una percepción más enriquecida y serena sobre la vida y la muerte y la vida  animal en su último cuento titulado Memorias perrunas! Pero nunca alejándose de un erotismo que palpita a flor de piel en sus cuentos y que gustará del lector hasta encandilarlo y hacerle reflexionar que así es la mera vida en la calle, en la ciudad y más aún en Colombia…España y toda Latinoamérica. Recuerdo por ejemplo que hace algunos años, cuando me dirigía a la universidad, me reencontré una mañana  en el bus repleto de pasajeros con un muchacho colombiano a quien lo tenía como un amigo distante y respetuosísimo. Al percatarse que yo me encontraba  sentado al fondo y que le hice una venia de saludo, él, en su efusión y alegría, me gritó con emoción de muchacho que sabe estimar: “¡Hola mi querido testículo!”. Por supuesto que me sonrojé  y enojé mucho e íntimamente, en silencio, di las gracias a los pasajeros del bus aplaudiendo porque no hablasen ni entendiesen  jamás el español de este colombiano tan elocuente. Después estuve pensando en esta frase y la naturalidad con que fue dicha, sobretodo la naturalidad, como cuando las damas  colombianas tan finas ellas se dicen unas a otras: “Hablábamos puras pendejadas”. “¡No, ella no era una putica!”.

Se puede escribir sobre nuestras obsesiones o las de los demás.  Y escribir no siempre tiene que ser un acto confesional sobre uno mismo, tal es el caso de Humberto Hincapié. Cuando se escribe lo que intenta el escritor es internalizar  un mundo ficticio con voz propia y dejar que se imponga sus propias leyes. Escribir es para mí un monólogo con nuestra propia conciencia que la hacemos despertar o rebelarse. Es un monólogo que al mismo tiempo intenta establecer el estatuto del narradormodelando, perfeccionando, embelleciendo, acrecentando su presencia omnisciente. Y creo que lo es también para Humberto Hincapié.

En síntesis el cuento consiste en un oficio de poner en escena a los presentes ya transfigurados por el acto creador, a los ausentes, los muertos, los seres sobrenaturales o los inanimados bajo un acto deliberadamente premeditado. Consiste también en hacerlos  hablar, actuar y responder; en tomarlos testigos, garantes, acusadores, vengadores o jueces a sus personajes. Y a sus lectores nos invita a develar las más recónditas obsesiones y pasiones del ser humano. ¡Humberto Hincapié lo logra con maestría...y antojos!

Write a new comment: (Click here)

SimpleSite.com
Characters left: 160
DONE Sending...

Jose Saucedo | Reply 26.03.2017 08.54

Felicitaciones Humberto por esta pagina donde nos pones en contacto con tu personalidad y encontramos un momento de esparcimiento y paz al leer tus escritos.

Silvia Hincapie Hincapie | Reply 05.09.2015 05.21

Un saludo literario, cargado de todo el afecto y admiración que se merece mi primo. Soy tu seguidora y te leo con ahínco, y prisa, soy adicta y tu fans

Daniel Santiago Baena | Reply 05.01.2015 13.17

Señor, sera que usted me puede dar su segundo apellido? Muchas gracias...

Humberto 05.01.2015 16.24

Sr Baena, mi nombre completo es: Humberto Hincapié Hincapié.
Saludos y gracias por leer mi página. Espero que haya disfrutado mis cuentos

Stella Suarez | Reply 15.11.2014 18.02

Como diriamos en ingles "Well done" Humberto. Me encantaria adquirir una copia de tu nuevo libro.

mercedes garcia | Reply 09.11.2014 13.02

Que orgullo tan grande siento. Lo estoy imprimiendo y lo voy a leer en seguida y estoy segura que le sacare muchisimo gusto. Talentoso hermano!!

Isabel Alvarez | Reply 05.11.2013 11.10

Que lindo artìculo Humberto y cuàn exacta la descripciòn de ti como persona y como autor. Què orgullo tener un compratriota colombiano tan talentoso.

Liliana Slater-Tezna | Reply 03.09.2013 00.07

Con gran interés leí Palabras.. Y algo más, quede con hambre de seguir leyendo más. Con el mismo interés y satisfacción termine de leer El tren de las ilusiones

Carlos Eduardo Hurtado | Reply 26.08.2013 12.15

Saludos desde Shanghai:

Humberto, Felicitaciones por tu nuevo libro y muchas gracias por la copia que firmaste. Ya empece a disfrutar los cuentos! Saludos

See all comments

| Reply

Latest comments

18.05 | 08:58

Bárbara, lamentablemente no pude leer su comentario porque está incompleto. Gracias, Humberto.

...
18.05 | 01:17

Mi nombre es Barbara y me baso en Noruega. Mi vida está de vuelta! Después de un año de matrimonio roto, mi marido me dejó con dos hijos. Sentí que mi vida esta

...
26.03 | 08:54

Felicitaciones Humberto por esta pagina donde nos pones en contacto con tu personalidad y encontramos un momento de esparcimiento y paz al leer tus escritos.

...
05.09 | 05:21

Un saludo literario, cargado de todo el afecto y admiración que se merece mi primo. Soy tu seguidora y te leo con ahínco, y prisa, soy adicta y tu fans

...
You liked this page